7 cosas que un padre debe saber cuando su hijo se muda al extranjero

13.04.18
lectura de 4 minutos

La decisión de mudarse al extranjero nunca es una decisión fácil. Existen mil razones para mudarse, como el estudiar, ganarse la vida o vivir nuevas experiencias. Pero todas tienen un factor común: salir del nido y tomar las riendas de tu vida.

Esto para un padre puede ser duro, pues después de tantos años de “¡cómete el pescado!”, “¡te lo dije!” o del famoso “¡eso es caca!” de cuando se es pequeñito; cuando un hijo se va queda una mezcla de orgullo e ilusión con una pizca de tristeza y miedo. Y es que, ¿quién dijo que ser padre era fácil? Nadie, pero ser hijo tampoco es un camino de rosas. Por lo que este artículo recoge alguna de las típicas fijaciones que tienen los padres, recopiladas por hijos reales que están viviendo en el extranjero. Así que toma nota, que allá van 7 buenos consejos para no repetir con tu hijo:

1. No te preocupes; estoy comiendo bien

Al igual que las abuelas, las madres tienden a preocuparse sobre la alimentación de sus hijos, ya que la edad de crecimiento nunca termina. Paula ya no sabe cómo convencer a su madre de que está comiendo bien. Admite que freír un huevo no siempre es cosa fácil, pero “¿quién no sabe cocinar pasta?”.

Además, los padres a veces creen que en los supermercados extranjeros los alimentos son escasos, venden productos extraños o son de mala calidad. Depende de donde viva uno se deberán importar más o menos alimentos y pueden ser más o menos caros, pero en la actualidad es sencillo encontrar de todo en cualquier supermercado del mundo.

2. No siempre lo puedes saber todo…

Brenda se queja de que sus padres quieren saber todo lo que hace, a dónde va y con quién se junta. Uno de los problemas aquí es que si te dice “he quedado a las 10 para comer flammkuche en Bärenplatz con Werner y Mirta”, seamos sinceros, ¿realmente vas a enterarte de algo? Y el otro problema es que no siempre puedes saberlo todo, hay cosas que no quieres saber ni quieren contarte. Por ejemplo, Paula confiesa que su madre cree que siempre asiste a clase.

3. Aunque no siempre te escriba en Whatsapp, no significa que no piense en ti

Chatear
“Aunque no lo parezca, los hijos tenemos mil cosas que hacer durante el día que no siempre son disfrutar e ir de fiesta” opina Isaac. La emancipación significa responsabilizarse, asegurarte de que tienes comida en la nevera y que de vez en cuando la cama está hecha, así que “aunque se piense a menudo en la familia, no podemos pasar el día enviando Whatsapps de lo que hacemos o dejamos de hacer”.

Isaac cuenta que vivir en el extranjero es como vivir en un mismo mundo pero en una burbuja distinta. En ocasiones el tiempo pasa muy rápido y ocupas mucho más tu día, intentando aprovechar cada minuto de esa nueva realidad.

4. ¡Todavía no quieres ser abuela, pero yo tampoco quiero ser padre!

Aunque hablar sobre relaciones y sexo es un poco tabú o incómodo entre padres e hijos, siempre existen las preguntas de “¿usas protección?” o “¡ojo, no te desmadres, y no dejes a nadie embarazada!”. Este es el caso de la madre de Stefano que además ya le avanza que ella aún se ve joven y no quiere ser abuela. Stefano se queja de que él tampoco quiere ser padre, y no entiende por qué esta constante fijación.

5. Cuando tomé ese avión, estaba cagado de miedo

Uno puede pasarse semanas o incluso meses preparando su mudanza a otro país, pero el momento más difícil es cuando hay que enfrentarse a la realidad. Stefano comenta que todo parecía claro hasta que llegó al aeropuerto, donde empezó pensar si la decisión que había tomado era correcta y si podría encajar en la nueva sociedad. A él le ayudó mucho ver a sus padres relajados, o al menos aparentemente, ya que en los momentos de duda lo que más necesita uno es apoyo. Al final, ni él fue el primero ni será el último en irse al extranjero.

Empezar

6. Si me vas a enviar dinero, hazlo bien

¡No os preocupéis, padres del mundo! Para pedir dinero siempre habrá un Whatsapp a tiempo. A Jorge siempre le ha funcionado bien el “necesito dinero para fotocopias”, aunque en algún momento sus padres pensaran que quería abrir una imprenta. Y es que al final el dinero es clave especialmente al principio de emigrar. Los padres de Jimmy por ejemplo estuvieron pateando la ciudad buscando cambiarle 1000 euros para que se llevara con él, e intentando perder lo mínimo con el cambio. Algo que resultó misión imposible entre comisiones y tipos de cambio exagerados. Y no fue hasta más tarde que Jimmy descubrió TransferWise, donde le permite recibir dinero del extranjero ahorrando lo máximo posible. Y es que por ejemplo, al enviar 1000 EUR al Reino Unido, TransferWise ofrece el tipo de cambio real como el que puedes ver en Google por solo una comisión de 4,95 EUR (0,5% de comisión). Jimmy y sus padres tienen muy claro cuál es la mejor manera de enviar dinero al extranjero sin arruinarse. ¡Porque es lo justo!

7. Al final aprendemos a sobrevivir

Brenda aconseja confiar en que tu hijo ya es adulto y puede apañárselas por sí mismo. En ocasiones es difícil dejarlos ir, pero al igual que tú en su día, deben espabilarse y aprender por sí solos. Aunque no sepa como poner una lavadora o fregar los platos, al final uno debe aprender a hacerlo y responsabilizarse con su nueva vida.

Así que dejad de preocuparos de si se han lavados los dientes, si han pagado el alquiler a tiempo o si se abrigan lo suficiente; les habéis educado bien y están preparados para lo que se avecine.

Dedicado a todos los padres con hijos en el extranjero.

TransferWise es la nueva forma inteligente de enviar dinero al extanjero.

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